¿Por qué estamos aquí? ¿Por qué queremos o porque nos dejan? Nunca lo sabremos, somos hijos de culturas divergentes pero tan hermanas que se guían por el "dejar" más que por el "querer". Pese a eso, estás aquí, frente a mí, tan perfecta como nunca y tan hermosa como siempre. Sé que no eres tú ni que el postrado ante tu inanimada figura soy yo, porque soy todo lo que tú deseas que sea de mí y no soy y tú eres todo lo que creo de ti y no eres. Pese a esto somos perfectas figuras ausentes yuxtalocadas, por consecuencias tan fútiles como importantes.
¿Cómo es esto posible? Tiempo.
Contario a la creencia de nuestros padres argentinos, uruguayos y franceses, en un 'stricto sensu' de los canos, barbados y moribundos ermitaños (a los cuales este concepto les nefrega) el tiempo no es un bicho que anda y anda, es una línea, permanente e inmutable, por lo que, nosotros siempre hemos estado aquí en un plano inexistente desde el principio de los tiempos. Inevitable, ineludible y tan imparable que es efímero, verte a los ojos por primera vez, rompiendo distancias, culturas, sentimientos y lugares. Tan hermoso como pasajero. Este lugar transmuta, nadie es lo que cree ser sino la sombra de un segundo, y cada segundo mío eres tú.
Cierra tus ojos, abrázame y despierta, musa mía. Traslócate a un mundo donde quizás kilómetros nos separan pero el tiempo no. Porque en algún lugar existimos juntos, ineludiblemente. Despierta y no dejes de pensar en mí, por favor, que lenta pero implacablemente me manifestaré ante ti como en este paisaje onírico.
1 comentarios:
<3
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